Clásico Poli – Pumas despierta pasiones

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Updated: noviembre 27, 2008

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Considerado como un choque de grandes rivalidades, el Pumas-Poli representa hoy el orgullo entre las dos instituciones académicas más importantes del país.

Un enfrentamiento de épicas proporciones, de finales de película que lo han hecho merecedor al nombre de Clásico, donde en cada duelo hay algo que lo hace diferente.

Sí, es un encuentro de los representativos de dos casas del saber humanístico y científico, emblemáticas en la construcción del México moderno.

El clásico nació en 1936, cuando el Politécnico apenas comenzaba su andar institucional.

Desde entonces, y durante más de 70 años, IPN y UNAM juegan por el orgullo, una rivalidad genuina y única entre equipos estudiantiles del futbol americano nacional.

El primer clásico jugado en el entonces flamante Estadio Olímpico de la Ciudad Universitaria tuvo verificativo el 29 de noviembre de 1952, escasos 10 días después de que el entonces presidente Miguel Alemán entregara las vanguardistas construcciones de la nueva sede de la Universidad Nacional.

Cien mil boletos fueron el aderezo de ese encuentro, que favoreció 20-19 a los felinos del Pedregal.

Los Pumas eran dirigidos por el legendario Roberto “Tapatío” Méndez y los de Santo Tomás por otra leyenda, el reverendo Lambert J. Denher.

Tras promover la división de la máxima categoría del futbol americano en dos conferencias, los Pumas CU llegan a su primera final desde 1995, cuando todavía jugaban como Cóndores, mientras que las Águilas Blancas accedieron a su primer juego por un título desde 1993.

Para llegar a la final de la Conferencia del Centro de la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano las Águilas Blancas derrotaron 30 – 13 a Linces de la Universidad del Valle de México y los Pumas blanquearon 28 – 0 a los Frailes del Tepeyac.

Tan legendario como el Clásico, el coach del Politécnico, el médico Jacinto Licea Mendoza, habla del partido y su esencia.

“La historia demuestra que en este encuentro todo puede suceder, pues un clásico es algo especial y marca la alegría del equipo y la institución ganadora; este sábado se juega con el corazón, pasión y amor a la casa de estudios. Contra Pumas es todo o nada”.

En su primer año con el equipo mayor, el joven head coach felino, Raúl Rivera Sánchez expresa sus sentimientos de este duelo.

“El Poli-Pumas son historias de éxito que se perciben en sus aulas. Este juego hay que vivirlo, hay que respirarlo. Uno puede vivirlo de muchas maneras; sin embargo, la forma que considero más bella, es a través de mis jugadores, desde los más pequeños hasta los más grandes.

Yo invito a los seguidores a que asistan, que apoyen a su equipo, que griten, que se ufanen de su amor por él y que se sientan orgullos del mismo”.

fuente Terra

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