Iván Rodríguez rompió récord, con 2,227 veces juegos del plato

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Updated: junio 18, 2009

El puertorriqueño Iván Rodríguez tenía 19 años, cara de niño y un cañón en el brazo cuando los Rangers de Texas lo ascendieron a las Grandes Ligas a mediados de la campaña de 1991.

Al verlo partir los Rangers 12 temporadas después, Rodríguez ya tenía un premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, 10 Guantes de Oro y 10 participaciones en el Juego de Estrellas. Al año siguiente ganó una Serie Mundial con los Marlins de la Florida y luego acumularía cuatro apariciones más en el Juego de Estrellas y tres Guantes de Oro más.

Y ahora, Rodríguez es el receptor que ha jugado más partidos que ningún otro y… logró su récord en Texas, donde empezó.

Rodríguez, actualmente con los Astros de Houston, superó al receptor del Salón de la Fama Carlton Fisk al jugar en su partido 2,227 como catcher en el segundo juego de una serie interligas ante los Rangers en Arlington.

“Poder jugar tantos partidos detrás del plato, es increíble”, dijo Rodríguez antes del partido. “Ha pasado un largo tiempo, pero me siento igual que cuando tenía 19. Amo este juego, amo lo que hago”.

Llegar al récord requirió mucho tiempo en cuclillas, muchos partidos de verano detrás de la máscara protectora y muchos golpes en el cuerpo tras tiros de foul.

“Es un logro increíble”, dijo el manager de los Angelinos de Los Angeles, Mike Scioscia, quien fue receptor en 1.395 partidos para los Dodgers entre 1980 y 1992. “El ritmo de desgaste de los catchers realmente se ha acelerado por las exigencias que tiene esta posición. Los catchers que han atrapado por mucho tiempo y mantienen sus habilidades son extraordinarios”.

Cuando Rodríguez tuvo su primer turno al bate el miércoles, los fanáticos de los Rangers le dieron una ovación, igual que en el partido anterior el martes. El pelotero salió de la caja de bateo para agradecerles.

El puertorriqueño cometió un error al lanzar una pelota en la primera entrada que le costó una carrera a su equipo y tuvo otro error en la quinta. Fue apenas la sexta vez en su carrera que ha cometido dos errores en un partido. Las últimas dos ocasiones fueron en el 2004 y en 1995.

Rodríguez fue promovido de la categoría Doble A para debutar con los Rangers el 20 de junio de 1991 en un partido en Chicago contra los Medias Blancas en el que Fisk era el catcher rival.

Uno de los compañeros del nuevo receptor era Nolan Ryan, lanzador del Salón de la Fama que jugó por 27 temporadas, aunque no lanzó ese día.

“Yo no tenía expectativas de que él llegaría a ser el calibre de jugador en que se convirtió”, dijo Ryan, quien hoy es presidente de los Rangers. “Pero no llevó mucho tiempo darnos cuenta de lo rápidos que eran sus pies y de lo bueno que era su brazo”.

Fisk, que jugó para Boston (1969-80) y para los Medias Blancas de Chicago (1981-93), tuvo su último juego como receptor el 22 de junio de 1993 en Chicago frente a Texas, partido en el que Rodríguez realizó su 263ra presentación atrás del home para los Rangers.

Rodríguez fue receptor en 1.426 partidos para Texas y es segundo en la historia del equipo detrás de Jim Sundberg, quien atrapó en 1.495 juegos. El puertorriqueño ganó el campeonato de la División Oeste de la Liga Americana con los Rangers en 1996, 1998 y 1999. También fue el Jugador Más Valioso de esa liga en 1999, cuando bateó un promedio de .332, con 35 cuadrangulares y 113 impulsadas, ambos récords en su carrera.

El boricua se quedó en el equipo hasta que los Rangers se negaron a ofrecerle un arbitraje salarial tras la temporada del 2002.

Después de ganar la Serie Mundial en la Florida, pasó cinco temporadas en Detroit y ahora juega para los Astros con un contrato de un año y 1.500.000 dólares.

“Cuando llegué a Detroit me sorprendí al ver lo duro que trabaja”, dijo el piloto de los Tigres, Jim Leyland. “Obviamente, va a ir al Salón de la Fama, que es donde debe estar”.

Durante el partido, los Rangers homenajearon a Rodríguez con un video que también mostró a Fisk, Bob Boone y Gary Carter, los únicos catchers además de él que han superado los 2.000 partidos.

Antes del encuentro, Rodríguez dijo que nunca se había fijado una meta de cuántos partidos quería jugar o de romper un determinado récord.

“Sólo quería jugar duro y seguir sano y jugar todos los años que pudiera. Y aquí estamos”, dijo. “Mientras siga pensando y sintiéndome de la manera en que lo hago ahora, voy a seguir jugando”.

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